abrir nuestra propia caja de PandoraLa mayoría de nosotros creemos que conocernos mejor y conocer es algo rápido. El mejor ejemplo para demostrarlo es como son nuestras relaciones de pareja, a los 4 meses creemos que ya sabemos prácticamente todo de la persona que tenemos delante y al año ya no hay nada que descubrir. Esto mismo nos pasa con nosotras mismas, nos damos por explorados y creemos que nos conocemos antes de tiempo.

En realidad conocerse es algo que nunca acabamos de hacer, empezando por que nunca dejamos de aprender cosas nuevas y esto nos cambia, igual que nos cambian las situaciones nuevas.

Me he dado cuenta que de repente este espacio, mi espacio, se estaba convirtiendo en el espacio de otro. Siempre me ha encantado escribir y me apasiona la psicología tanto que a veces hasta a mí me sorprende. En cambio estos días me daba cuenta que me estaba empezando a molestar escribir, que lo estaba viendo como una obligación y que, a veces, incluso me agobiaba. Esto quiere decir que no estaba disfrutando, pero no entendía como podía no estar disfrutando de practicar mis pasiones.

Después de alguno días de reflexión me he dado cuente que estoy intentado enfocarlo todo tan bien y tan exacto que se me está olvidando ser yo misma. Cuando escribimos en cada párrafo hay una parte nuestra y yo en estos momentos estaba perdiendo esa parte. Me da la sensación de que estoy escribiendo con el estilo de otros, con el objetivo de otros y hasta con la personalidad de otros en algunas ocasiones (pocas pero existen).

Debido a todo lo que te acabo de contar, hoy me he decidido a aprender contigo que opciones tenemos para recuperarnos a nosotras mismas y para disfrutar cada día de conocernos un poco más.

Open your mind

Lo primero y lo más importante es tener la mente abierta y no hacer juicios.

El otro día quedé con mi amiga Xelo, un amor de persona con la que tengo una conexión especial a pesar de ser muuuy diferentes en algunas cosas  pero también muuuuy parecidas en algunas otras. A mí, las diferencias que tengo con Xelo a veces me fastidian un poco. Algunos días me da la sensación de que no conecto con ella nada y me siento completamente triste, porque mi expectativa es otra, claro está.

Menuda sorpresa me llevé cuando intentando explicar a Xelo que nuestras diferencias eran lo que me distanciaban de ella y que yo creía firmemente que ella era sólo lo que compartimos, ella me hace ver que por muy opuesto que pueda llegar a ser, ella es las 2 cosas.

Pues Xelo tiene mucha razón, ¿cuántas veces parece que nos definimos como el inteligente como si eso descartara ser ignorante en algunas cosas? o ¿cuántas nos pensamos que ser una persona abierta descarta que puedas ser reservada en algunos aspecto? Yo misma soy una persona que parece bastante sociable y a la hora de la verdad soy una tímida del copón.

Open your mind pasa por entender que conocernos mejor es aceptar ambas partes de una misma moneda, que no necesariamente tu etiqueta tiene que ser la de sociable si a veces te sientes incomoda en público. Y aprovechar el conocimiento de ambas partes para permitirte dejarlas salir a ambas.

Identifica con qué características te sientes más cómoda siendo objetiva

Para encontrar un poco las facetas de tu personalidad con las que te sientes más a gusto y definida (que no descarta a las otras pero por tener un poco más enfocado lo que te gusta de ti),  me topé por casualidad con este artículo de Álvaro Tejedor de Psicología y Comunicación. A parte de otras muchas cosas, cuenta que entre los problemas de comunicación está la falta de confianza en nosotros, y con el fin de mejorarla nos da una herramienta muy interesante y útil.

El ejercicio consiste en pedirle a 10 personas de tu entorno que te digan 5 cualidades positivas que posees, y para que no se quede en lo que ven los demás,  recordar 10 momentos de tu vida que consideras exitosos, momentos en los que te gustas cuando te identificas con las persona que lo consiguió. No hace falta que sean grandes hazañas.

Por ejemplo, para mí un momento de éxito fue cuando expuse mi primera tesina, iba con muchos nervios y vinieron a verme los compañeros de un curso menos. Ensayé tanto la presentación a causa de los nervios y siguiendo los consejos que mi tutor (un profesor increíble) me había dado, que cuando la presenté fue un éxito rotundo. Sabía perfectamente de lo que hablaba y aunque estaba histérica los ensayos en el espejo habían surtido su efecto. Expuse a la perfección mi tesina con bromas incluidas y todo. Repetí la misma operación en algunas presentaciones de otros estudios y descubrí que me emocionaba muchísimo superarme de esa manera en público haciendo presentaciones fascinantes tras sólo 3 ensayos delante de un espejo. Te confieso que si tengo que hablar de algo en público y me han dado tiempo previo, lo sigo ensayando delante del espejo, me da una seguridad que me encanta y me gusta la Ester segura de sí misma.

Esta tesina la hice en 4º de ESO y desde luego que no fue relevante para mis notas, con esto quiero decirte que no es necesariamente un gran éxito, sólo algo que tu consideres éxito. Para Álvaro, el chico del que aprendí la técnica, un éxito era mantener una amistad desde los 3 años con un amigo que vive en otro continente. Lo importante no es que sea un gran éxito sino que te haga sentirte realmente bien con lo que esa faceta representa.

Escribe, escribe y vuelve a escribir

Siempre he pensado que una de las maneras más sencillas de conocernos mejor y al mismo tiempo curar muchas heridas es escribir. Si no te gusta tal vez puede encontrar otra estrategia, por ejemplo grabarte hablando a modo diario virtual, aunque lo cierto es que para mí no hay nada tan terapéutico como escribir, ya que libera el subconsciente. ¿Nunca has tenido la sensación justo antes de entrar a un examen que intentas recordar de memoria el temario y te parece que se te ha olvidado todo? En cambio cuando te  han dado la hoja empiezas a escribir, como si  por arte de magia aparecieran todas las palabras y las ideas que pensabas que ya no recordabas. Por lo menos a mí que no soy de notazas siempre me ha pasado. Imagino que si eres de las que se ponen nerviosas en el examen y se queda en blanco no has tenido esta sensación, pero existe.

No hace falta que te hagas un diario y cada día escribas, pero yo creo que escribir de 2 o 3 veces por semana no solo es terapéutico, sino que además es una manera de ordenar tus pensamientos y conocer mejor, tus emociones, tus valores, lo que te molesta, lo que te encanta…

A veces con el ritmo de la vida se nos olvida un poco escuchar que es lo que verdaderamente nos apasiona si nada nos condicionara. A veces olvidamos hasta escuchar que sentimos, es tan rápido el día a día que apenas nos da tiempo a reaccionar con emociones a los estímulos de fuera, y son tantos los estímulos que nos tienen un poco sordas ante lo más importante, NOSOTRAS.

Viaja (si es en solitario más rápido te conocerás)

Mi primer viaje en solitario fue uno de los viajes más alucinantes de mi vida, tal vez tuve la suerte de conocer a un montón de personas maravillosas que me enseñaron muchísimas cosas nuevas o a lo mejor dio la casualidad que el viaje era ideal para conocerme y reflexionar. Pero lo cierto es que volví conociendo un montón de cosas nuevas sobre mí, con una mentalidad nueva y sabiendo que era eso lo que me mueve en la vida, viajar.

En mi opinión cada vez que viajamos nos volvemos a conectar con nosotros, con nuestros sueños, con lo que nos ilusiona… El simple hecho de salir de la rutina nos da perspectiva y nos deja pensar con claridad. Todo eso sin mencionar el hecho de que descubriendo nuevas culturas, conociendo nuevas personas y lugares, la mente se abre y eso nos permite ser flexibles y aceptar/nos mejor.

¿Por qué es más rápido si lo haces sola? Porque viajar sola te obliga a salir de tu zona de confort, te obliga a relacionarte con otros, te hace estar más abierta a los demás y encima pasas un montón de tiempo contigo. Ideal para conocernos mejor.

Dedícate un día a la semana para ti

Hace ya algún tiempo leí el testimonio de una chica que decidió dedicarse un día a la semana para quedar consigo misma, al principio contaba que lo hacía para explorar y saber que les llevaba a otros a hacerlo. En algún momento le cogió el gustillo y no pudo dejar de hacerlo.

chocolate a cucharadas

A partir de aquella lectura yo me decidí a copiarla, una vez por semana me programaba una salida al cine, asistir a una charla que me interesara, ir a un concierto, o simplemente bajar a andar a la playa.

Es casi como viajar sola, pasar tiempo contigo misma te re-conecta contigo, con lo que te gusta a hacer, con cómo te sientes y mil cosas más. Y como no hay nadie a tu alrededor que te condicione te dejas llevar mucho más.

Te propongo que hagas una lista de cosas que te gusta hacer y que semanalmente, o mensualmente si la soledad te agobia mucho, intentes dedicar un día a hacer una de estas actividades sola, ¿Que pierdes por probar?

Te animo a que me hables de como ha sido tu experiencia de un día contigo misma, aquí debajo, en los comentarios. Y que me digas que haces tú para conocerte cada vez un poco mejor.

¡Aprendamos juntas!

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