El Kuntsugi es un arte que consiste en restaurar con oro. Construyendo algo precioso a partir de sus imperfecciones.

¿Tiendes a exigirte a menudo? ¿En repetidas ocasiones te has encontrado haciendo algo que puede hacer otro porque crees que si tú no lo haces no va a estar bien hecho? ¿Necesitas tener el control sobre el mayor número de cosas posibles? Si tus respuestas son afirmativas tienes poca tolerancia a la imperfección.

Aprovechando el nombre que yo misma le he puesto al blog he estado reflexionando sobre el tema. Y como  experta en nada y aprendiz de todo he estado buscando la máxima información posible, y he decidido compartirla contigo en puntos. A ver qué te parece:

equivocarse, imperfección.

1. Desear ser imperfecta y aceptarme. Seguro que te parece imposible, a mí también. Pero ambas tenemos algo que se nos da bien hacer, no hace falta ser “la mejor” (ser “la mejor” es un concepto que hace mucho daño, hablé de ello aquí). Pues vamos a aceptar que podemos hacerlo todo fatal si hay una sola cosa que se nos da bien. Acaso crees que nuestros ejemplos a seguir serán también los más ordenados, estudiosos, los más manitas y encima los más inteligentes. Que va, sólo son buenos en lo que hacen y se les da bien un aspecto, todos no. La diferencia es que ellos potencian lo que se les da bien y dejan de lado lo que no tanto. Pues nosotras igual.

2. Dejar de exigirme y exigir a los que me rodean. ¡Que sí! ¡Que todas queremos ser perfectas! Pero ya es hora de que entendamos que perfecto no es NADIE y seguir intentándolo solo nos hace daño, y lo que todavía es peor, cuando te exiges a ti exiges al resto. Y que me dices de esa sensación de soledad que nos arriesgamos a sentir por seguir exigiendo algo que no existe. Porque por más que lo intenten, por más que te quieran, ellos no pueden ser perfectos igual que tú tampoco puedes serlo, pero los quieres y ellos te quieren a ti. Quiérete tú también.

3. Cambiar la definición de imperfección por la de crecimiento.  De las imperfecciones se aprende y aprendiendo se crece. ¿Te imaginas de lo aburrido que sería ser perfecta y no tener nada que aprender? Vamos a intentar cambiar el enfoque y disfrutar del crecer gracias a las imperfecciones y a las críticas que éstas producen.

4. ¿Por qué necesito ser perfecta? Plantearnos porqué esa necesidad de perfección. Esto no te lo esperabas ¡eh! La solución a veces pasa por saber cuál es el origen. Yo siempre he creído que si no era lo suficientemente buena no me querría nadie. Sé que parece un razonamiento muy tonto pero ha estado tan arraigado en mí durante años, que el día que empecé a dejar de controlarlo todo y a permitirme errores, sin látigo como consecuencia; me sorprendió que muchas personas siguieran a mi lado. Más cerca que antes porque les exijo mucho menos. Puede que no sea tu razón, pero está muy bien saber algunos porqués para comprenderse mejor y trabajar las cosas desde el cariño.

5. Dejar de enfocarnos en el objetivo y disfrutar del proceso.

Si yo quiero ser perfecta y mi meta es ser la mejor psicóloga del mundo pero resulta que me paso 4 años saliendo del trabajo y encerrándome en casa. Evidentemente buscar la perfección está evitando que disfrute de la imperfección, de sacarme una carrera en los años que necesite, sin estresarme. Voy a sacrificar 4 años de mi vida sufriendo para después llegar y que a lo mejor no me guste.

  •  Vivir aquí y ahora. Dejemos el futuro para nuestra futura yo. ¿Te pillas a menudo pensando en lo que tienes que hacer? Yo a menudo. Dejémoslo. Cuando  te pilles concéntrate en lo que estás haciendo ahora. Mirar por la ventana del bus y buscar pájaros perdices o dinosaurios. Da igual el qué, pero que sea aquí y ahora.
  • Saborear el momento. Ligado al punto anterior. La cantidad de veces que por no vivir aquí y ahora nos perdemos disfrutar el momento. No sólo vale buscar perdices, dinosaurios o peces de colores. También estaría bien aprovechar esa consciencia del aquí y ahora para disfrutar. Porque puede que sea la primera y la última vez que veamos un “dinosaurio” ¿Porque no disfrutar de él?

¡¡Pero sobre todo para combatir la perfección vivamos!! CONFIEMOS, CREAMOS, CREZCAMOS Y EQUIVOQUÉMONOS.

Cuéntame en los comentarios como disfrutas tú de la imperfección y que crees que debería añadir. Aprendamos juntas.

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¡Nos vemos dentro!

 

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