El arte de ser imperfecta

Respetarte, aceptarte, quererte y todas esas cosas que acaban en -te son posibles.

¿Por qué me siento sola? Las 3 claves para gestionar la soledad

Después de la historia de Griselda, y justo antes de gastarle el nombre, me ha parecido un buen momento para contarte más acerca de la soledad.

¿Porque nos sentimos solas? ¿Es sano evitar la soledad? Y una vez aceptada ¿hay algo que pueda hacer? Aquí te dejo algunas respuestas. 

¿Por qué nos sentimos solas?

Para empezar somos seres sociales, necesitamos de relaciones afectivas para sobrevivir. Es más, la soledad puede causar problemas en la salud como taquicardias, dolores físicos, aumento de la propensión a enfermedades víricas…

Por otra parte, vivimos en una sociedad especialmente individualista, lo que quiere decir que cada vez hacemos todo más por nuestra cuenta, especialmente los occidentales. Estos últimos, también tenemos mucha tendencia a competir, tenemos que ser los mejores en todo, los más listos, los más exitosos, los más rápidos… Como consecuencia, nuestro proceder en solitario se acentúa dejándonos una sensación de estar solos con nuestras preocupaciones, bastante desagradables.

Y la última  que mencionaré, aunque me dejo muchos motivos en el tintero, es la falsa conexión que nos hacen creer que tenemos las redes sociales y algunas de las nuevas tecnologías. El otro día mientras leía un artículo de una de mis blogueras favoritas, Marina de Psicosupervivencia (enlazo el articulo por si te interesa), me di cuenta de la razón que tenía cuando decía que la calidad de las relaciones se hace débil gracias a las redes sociales. La explicación es sencilla, el hecho de tener a alguien en tu red social te da la sensación de que estás al día de toda su vida, por eso a no te hace falta preguntarle cómo está ni a que se dedica, lo que nos lleva a dejar de lado el contacto real, el de tú a tú, aunque sea por mensajería privada.

¿Cómo podemos gestionar la soledad?

  • No abandones antes de tiempo

Una de las cosas que es cada vez más evidente con el paso de los años es que cada vez aguantamos menos de la gente que nos rodea. Cuando percibimos que una relación ya no es lo que era o se estanca un poco, tendemos a abandonarla. Cando ya hemos sacado todo el jugo del otro y nos deja de aportar cosas positivas (o eso creemos), cortamos la relación. Cuando creemos que ya conocemos completamente al de enfrente, una idea muy irónica porque es muy difícil conocer a una persona (a nosotros también), tendemos a dejarlo marchar. Si no acabar por lo menos reducir el contacto en frecuencia y ganas.

Quizá la estrategia es hablar y no abandonar, puede que en algún momento ya no haya alternativas porque la presencia del otro te daña. Pero dejar una relación, da igual de que tipo, así sin más, no creo que sea la mejor solución, puede que la más rápida pero nada más.

  • Intenta que las redes sociales no sean tu único medio de contacto
chocolate a cucharadas

Cafés de 5 horas

Recuerda lo que te acabo de explicar de las redes sociales e intenta contactar con algunos de tus amigos, los más importantes al menos, una vez a la semana o cada 2 de una manera más directa para saber cómo están. Solo cuando te apetezca, tampoco hace falta agobiarse ni exigirse.

De vez en cuando coge un amigo que hace mucho tiempo que no ves y cuya vida de Facebook sigas y te resulte interesante, y pregúntale como le va y que hace con su vida.

Fomentemos el contacto directo, volvamos a las cartas, los emails, las llamadas y los cafés de 5 horas.

  • Cuida de ti misma como si fueras tu mejor amiga

¿Cómo eres con tus amigas? ¿Verdad que no te pones a gritarles cuando se equivocan, que las ayudas sin pensar, que las empujas a seguir adelante y que las apoyas en todo? Pues para ti lo mismo. Sentirte sola es una escusa perfecta para cuidar de ti como lo que eres, tu mejor amiga.

Y con cuidar de ti no me refiero a que te sientes en el sofá con tres quilos de comida basura a atiborrarte de tu serie favorita o la última peli, puede entrar pero si es tu plan de cada día no te estás cuidando. Me refiero a que tengas paciencia contigo, intentes hacerte comidas sanas y que te gusten, si te gusta cocinar cocina, ponte guapa (lo que para ti sea guapa, para mi guapa es peinarme y ponerme las bambas de montaña), haz algo de deporte, e intenta relajarte sin columpiarte, que todas nos hemos pasado relajándonos y luego nos ha invadido la culpa.

  • Una vez más, acepta tus sentimientos

Ya sabes, mi lema es “no luches contra ellos, alíate a ellos”. Alíate a tus emociones negativas, a tu bienestar a tu malestar y deja que se vayan por si solos. Deja de hacer como que no existen pensando que esa será la manera de que desaparezcan. Esta manera de actuar me recuerda mucho a cuando era pequeña y me daba miedo una sombra, me tapaba los ojos fuerte esperando que al destaparlos la sombra ya no estuviera, un gesto muy inútil claro.

Así que sumérgete en tus emociones y trata de disfrutar de lo que sea que han venido a enseñarte.

Mientras lo haces, tal vez puedas realizar algunas de estas acciones:

– Apúntate a algo que te guste.

– Comparte como te sientes con alguien.

– Ten gestos generosos con conocidos y desconocidos, esto da una increíble sensación de conexión.

– Haz deporte, libera endorfinas, las hormonas de la felicidad.

– Dedícale tiempo a tus familiares, amigos, mascotas… No estás sola, solo te sientes como si lo estuvieras.

¿Te sientes sola? ¿Qué crees que te haría sentir mejor? Cuéntamelo en los comentarios y aprendamos juntas. Y si te gusta este artículo no dudes en compartirlo.

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1 Comentario

  1. ¡Me encanta! Hemos hablado de estetema mil veces pero lo has detallado a la perfección y es que no tiene más complicación que eso. Aprendamos de una vez 😉

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