Mis prioridades y sueños han cambiadoTras una temporada de descanso he vuelto con fuerza y cargada de lecciones, ideas y situaciones nuevas que estoy deseando compartir contigo, entre ellas la reflexión sobre que mis prioridades y sueños han cambiado.

Estas semanas han sido algo duras, no me voy a quejar porque siempre hay gente peor pero me estoy replanteando muchísimas cosas y, a veces, cuesta un poco dejar lo viejo a un lado. Dejar los sueños e ilusiones que has creado con paciencia y dedicación para coger lo nuevo, ideas nuevas cargadas de inseguridades y miedos que no sabes si algún día funcionaran o solo van bien en tu cabeza.

En todo caso, he pensado que la mejor manera de averiguar si la realidad es tan idílica como mi imaginación sugiere, es liarme la manta a la cabeza y meterme de lleno en la situación. Acompáñame que te cuento.

¿Cómo sé que mis prioridades y sueños han cambiado?

Hace ya un mes, más o menos, que experimento una terrible sensación de angustia cuando pienso en lo cerca que estoy de cumplir “mi sueño”, viajar por el mundo sin ningún otro tipo de obligación más que disfrutar.

Durante las primeras semanas estaba convencida de que era miedo, pero la angustia y la morriña de estar con los míos cada vez pesaban más. Al mismo tiempo, cuando pensaba en abandonar mi proyecto de viaje, con lo que me ha costado lanzarme y encontrar el momento, sentía una tremenda sensación de frustración.

Hablando del tema con mis amigos una y otra vez (divina paciencia la de ellos) empiezo a entender que mis prioridades ya no solo son la libertad y la independencia, como lo eran antes, sino que ahora he aprendido a ser libre e independiente aunque esté rodeada de gente, y por eso, mis prioridades han pasado a ser otras.

¿Cómo he podido llegar a esto?

Seguramente porque en los últimos años he experimentado mucho lo que es pasar tiempo conmigo misma. He aprendido a salir de mi prisión de dependencia emocional, solo de vez en cuando, y han pasado cosas totalmente inesperadas que me hacen pensar que no quiero volver a descuidar a la gente que quiero nunca más.

Además durante estos dos años y medio en Barcelona he descubierto lo cómodo que es rodearte de gente que te acepta tal y como eres y, aunque nunca hay que cerrarse pertas nuevas, mantener a los de siempre y poder relajarte sin tener que medir cada palabra por si acaso metes la pata es un auténtico alivio.

Y… ¿Ahora qué?

Por suerte hablando una y otra vez de lo mismo, mi mejor terapia, he aceptado que estoy haciendo un cambio de prioridades. Por eso, solo me queda asumir que si para mí hoy lo importante es estar en mi casa rodeada de la gente a la que quiero y me quiere, eso es lo que tengo que hacer.

Para no percibir mi primer sueño como un fracaso me recuerdo que si algún día vuelvo a cambiar de prioridades las maletas se pueden hacer en cualquier momento y buscar un año sabático, conociendo todos los métodos baratos incluso gratuitos que conozco, es siempre posible.

¿Qué puedes hacer tú si un día te das cuenta, como yo, que tus sueños han cambiado? O simplemente ya no te sientes identificada con lo que perseguías hasta ahora

sentirse inseguraPara mí un primer paso muy importante sería dedicarte tiempo. Relájate, anda sola por sitios lo más naturales y silenciosos posibles, medita ( si te gusta) o pasa tiempo en la terraza de tu casa mirando el atardecer. Lo que a ti te vaya bien para conectar contigo misma.

Cuando consigas la relajación suficiente, toma aire con la boca y siente como se expande por todo tu cuerpo. Desde el cuerpo, y no desde la mente, visualiza un día perfecto para ti. Si no tuvieras ninguna limitación, ni miedo, ni ningún tipo de límite ¿cómo sería tu vida? Visualízalo con todos los detalles posibles y apunta en un papel lo que has visto para que no se te olvide.

Segundo paso. Tras esta visualización haz una lista de qué es lo más importante de lo que has visualizado.

Por ejemplo: yo antes me visualizaba libre, en un acantilado sintiendo la brisa fresca del mar y el calor del sol en mi cara. Para mí lo más importante de aquella visualización era la sensación de libertad, de descubrimiento, de saborear la belleza del mundo a mi manera. Ahora, unos cantos años más tarde, visualizo una estabilidad, un trabajo que me gusta y tiempo de calidad para mí y para los que son importantes para mí, y por supuesto tiempo libre y vacaciones para viajar mucho y siempre que pueda. En esta segunda lo importantes es el tiempo de calidad y el cuidado para mí y los míos, el hacer algo que me guste y me haga sentir realizada.

Venga prueba tú, ¿qué es lo más importante de lo que has visualizado?

Tercer paso. Proponte metas pequeñas que te lleven en la dirección que tienen tus prioridades.

Por ejemplo: en mi caso una vez por semana mando mensajes y llamo a muchos de mis amigos, a mi padre casi cada día (es exagerado total, no hace falta que tú lo hagas igual), y procuro estar al loro de sus últimos acontecimientos y sus preocupaciones para poder brindarles apoyo. Igualmente comparto con ellos mis inquietudes y me dejo cuidar.

Por último, cuarto paso. Acepta las novedades (ya sé que soy súper pesada con esto de la aceptación pero te prometo que cuando aceptas una cosa todo lo demás empieza a fluir) y no olvides que no es para siempre. Quizá más adelante te vuelve a entrar el apretón y decides hacer la vuelta al mundo en un año (eso es más para mí que para ti). O quizá conoces a una persona que está dispuesta a dar la vuelta contigo y alimentas tus nuevas y tus antiguas prioridades a la vez.

Con la vida nunca sabes lo que te va a venir. Así que, disfruta al máximo del presente y no te fuerces a hacer nada que te produzca malestar.

La primera parte de estos ejercicios está basado en un ejercicio de coaching que hice en un curso con OyeDeb una de mis blogueras de referencia.

¿Para qué comparto todo este royo contigo?

Comparto contigo todo esto para qué, cuando todo el mundo te hable de sueños y de lo importante que es cumplirlos y luchar por ellos, no te frustres forzándote a cumplir un “sueño” sólo por no haber sabido aceptar los cambios, tus cambios.

A los que nos gustan las charlas motivacionales y el “puedes conseguir lo que te propongas” nos tienen hartos de escuchar: a por ello, no escuches a los que creen que no lo lograrás porque son sus frustraciones y bla bla bla. Pero casi nadie nos explica que la vida es cambio, que las prioridades cambian y que, como consecuencia, los sueños cambian con ellos. Para mí una de las claves de la vida consiste en mirar el cambio desde lejos y encontrar la manera de adaptarte a él lo antes posible para que no te pille desprevenida.

Si después de luchar por tus sueños un día te das cuenta de que ya no son lo suficientemente importantes para ti, que ya no te gustan o simplemente que al hacerlos realidad no son lo que esperabas; no pasa nada, replantea tus sueños y sigue adelante.

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