Propósitos de año nuevoYa llega la Navidad y el cambio de año, empezamos a hacer los propósitos de año nuevo y olvidamos los que teníamos para este. ¡De eso nada! No es tan fácil, y si eres una persona autoexigente menos.

La realidad es que la mayoría de nosotras, seguro que tú también lo haces, lo que hacemos es recordarnos una y otra vez lo que no hemos cumplido este año. Empezamos a entrar en el bucle del debería haber cumplido con esto y con lo otro, nos empezamos a enfocar en todo lo que no ha ido bien para poder seguir torturándonos un año más por no haber cumplido con lo prometido.

Este año he decidido que se acabó. Vamos a encontrar tú y yo, juntas, la manera de cambiar el enfoque.

Hace poco menos de un mes, mientras hacía uno de los cursos de Marina de Psicosuperviviencia, descubrí una herramienta muy útil que creo que puede ser genial para estas navidades, para los propósitos, y para todas aquellas veces que no llegamos a donde creemos que deberíamos haber llegado. Esta herramienta consiste en preguntarte una serie de cosas para cambiar la perspectiva y enfocarte en lo que has hecho bien y en cómo conseguir lo que te has propuesto, en lugar de seguir recordando en que has fracasado.

Para no ser una réplica exacta de las preguntas de Marina te lo voy a poner cómo un imperativo en lugar de cómo una pregunta. A ver qué tal así.

Plantéate en qué ocasiones te has acercado a tus objetivos

Vamos a poner el ejemplo de que a principios del año pasado te propusiste perder tres quilos. De golpe te das cuenta de que se está acabando el 2017 y tú estás igual, incluso puede que se haya sumado algún quilito extra. Una vez ha llegado a este punto tenemos dos opciones. La primera es sentirnos culpables, mal con nosotras mismas o contrariadas porque no hemos llegado a nuestra meta propuesta. La segunda en cambio es recordar en que momentos he comido sano. Por ejemplo, durante este año me he dado cuenta de que como más sano los días que quedo con tal amiga, ella siempre come sano y me obliga a comer mejor a mí. O bien, como más sano los días que hago siesta porque no me da pereza dejarme la fiambrera preparado para mañana. O también, cuando hago siesta estoy más fresca y voy a hacer deporte por la tarde. Incluso, me gusta más hacer deporte por la mañana porque el sol me da en la cara y me hace sentir bien. No hace falta que sea súper significante, puedes quitarle hasta el porqué, lo importante es que recuerdes cuando sí has hecho cosas por tu figura, o por cualquiera que sea tu propósito.

creer que sabemos

Dale un nuevo el enfoque a tus propósitos de año nuevo

Este es un ejercicio que me encanta. Se trata de coger un papel y un bolígrafo e ir escribiendo lo que SÍ. En este caso sería escribir lo que sí hemos hecho bien este año. Por ejemplo, este año no he conseguido perder esos dos quilos pero he conseguido un ascenso en el trabajo, superar un miedo, enfrentarme a una situación dura, mejorar mi relación con mis seres queridos, poner límites. Lo que sea que hayas conseguido, solo importa que sea importante para ti. Los ejemplos que he puesto son los que yo considero importantes, pero si para ti es importante haber conseguido ahorrar 100 euros, comprarte una moto que te encanta o subir las escaleras de tu casa a la pata coja (nadie tiene derecho a juzgar lo que es importante para ti), apúntalo en tu lista de SÍ. Es una lista para ti.

Dedícate tiempo a buscar lo que has conseguido porque tenemos tendencia a recordar lo que hemos hecho mal y olvidar lo que hicimos bien. Así que ten paciencia y busca una y otra vez hasta que recuerdes lo que has conseguido este año, algo habrás conseguido seguro.

Visualiza cómo sería si lo consiguieses

Salto al atardecerYa te dije en este artículo que el poder de la visualización es grande. Cuando visualizas tu cerebro se lo cree y es muy productivo visualizar cuando quieres conseguir algo. Visualizar cómo sería tu vida después de conseguir tu propósito va a hacer que lo tengas presente y te va a ayudar a encontrar las opciones para hacerlo posible. Siguiendo con el ejemplo, ¿Cómo sería haber perdido los tres quilitos que hace mucho que quiero quitarme? ¿Qué siento con ese cuerpo con tres kilos menos? ¿Qué estrategias he usado para conseguirlo y motivarme? Visualiza las respuestas.

Esta es una buena técnica para que, aunque ya haya dejado de ser un propósito, lo puedas conseguir más adelante. Incluso puede ser útil para saber si es tan importante para ti la causa. Puede darse que el problema sea que no estés lo suficientemente comprometida porque para ti perder tres quilos no es suficientemente importante como para tanto esfuerzo. Está bien, se trata de ser tu misma y, si no te acabas de gustar con tres quilos más pero sabes que no van a marcar tanta diferencia, disfruta de otros propósitos que te motiven más.

 

Me despido, hasta después de Navidades, deseándote una feliz navidad y próspero año nuevo. Espero que disfrutes de tu familia y amigos. También deseo que estas navidades disfrutemos sin culpas de todo lo que sí hemos conseguido, que seguro que no es poco. Y que entremos en un año plagado de éxitos y alegrías. Hasta la vuelta.

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