Cuántas veces has oído la palabra autoestima y has pensado: “como si fuera tan fácil” ¿Estás ya cansada de oír autoestima pero que a la hora de la verdad nadie te diga cómo hacerlo? ¿Tienes curiosidad por cómo será quererse y porque parece que es inalcanzable?

Que sí, que estamos todas hartitas de oírlo, ya lo sé. Que es muy fácil hablar por esta boquita y después a ver quién es la chula que lo consigue.

Hace un par de meses yo estaba igual que tú y buscando me encontré un artículo que fue una grata sorpresa para mí. La versión más clara y lucida que he visto nunca sobre el tema.

Yo no sé  como lo harás tú pero aquí la menda lerenda, ósea yo, está acostumbradísima a pelearse con las circunstancias.  Aprendí que las cosas se consiguen peleando, que la vida es una lucha (eso me decía mi padre siempre) y que si quieres llegar  algún sitio las claves son esfuerzo y dedicación.

Si te fijas bien todo lo externo se consigue así, cuando quiero conseguir matrícula de honor en un examen me inflo a estudiar y me esfuerzo al máximo para conseguirlo. Que quiero perder los kilitos de más que he aumentado estas navidades, al gimnasio, a pelearme con la pereza que me da ir, porque no hace falta que me pese sino. También se puede conseguir esto último con una bonita dieta, lo que se traduce a: haciendo el esfuerzo de no comer lo que  a mí me da la gana.

Podría estar poniéndote ejemplos todo el post pero si te fijas bien cualquier cosa externa se consigue a base de esfuerzo, dedicación y constancia. Puede que para ti sea agradable comer sano, no tienes por qué ser como yo. Incluso puede que le cambies el enfoque al sacrificio y se convierta en algo agradable para ti, pero sigue siendo esfuerzo.

Pues ese era el tema del artículo lo acostumbrados que estamos a conseguir las cosas a base de empeño y fuerza y como acabamos aplicando esa costumbre a lo interno. Y es cierto que cuando se trata de algo externo se consigue a base de esfuerzo, constancia y testarudez;  pero resulta que las cosas internas no se pueden gestionar desde la lucha.

¡¡Claro que sí, que sabia la persona que lo escribió!! De repente me di cuenta, la clave para gestionar una emoción, incluso para relajar el pensamiento, es dejarlo estar, si te empiezas a obsesionar con que no tiene que estar ahí y tratas de sacarlo cada vez va a peor.

autoestima, aceptar, no luchar¿Nunca te ha pasado que te dicen intenta relajar la mente y no pensar, y contra más te esfuerzas en dejar de pensar menos lo consigues? Puede que sea yo la única nerviosa  que ha necesitado relajación, pero si la has hecho alguna vez y no lo tienes por costumbre seguro que has sentido la frustración de ver como se resiste tu mente a dejar de llevarte a donde le viene de gusto. Conmigo se resiste hasta el punto de encontrarme pensando en historias totalmente inventadas y uno se frustra. Por eso los yoguis y la gente que medita empiezan a mejorar en tantos aspectos de su vida, PORQUE APRENDEN A DEJARLO ESTAR.

Hace muchos años leí en un libro que las emociones son como una abuela meando detrás de un coche, si te quedas ahí mirando sin hacer nada se levantan las bragas corriendo y se van avergonzadas. Pues esto debe ser lo mismo.

La revelación es que cualquier cosa interna se consigue justo al revés que la externa, NO LUCHANDO. Por lo tanto, para la autoestima también vale. Dejando de querer querernos, dejando de pelearnos con nosotras mismos cada vez que nos pillamos no haciéndolo. Aceptando sin más y siendo conscientes de ello el respeto hacía nosotras mismas aparece. Si lo podemos hacer con las emociones positivas porque no vamos a poder con las negativas.

Para mí algo tan sencillo y tan complejo ha sido el descubrimiento del año. Te animo a escribirme si para ti también lo es, si te ha servido de ayuda, si tienes alguna duda o si hay algo que te impide dejarlo.

Y ya de paso te animo a no luchar, el simple hecho de no hacerlo te permite respetarte. ¿Porque no querernos, respetarnos y cuidarnos si ya hemos llegado hasta aquí?

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