sentirse inseguraSentirse insegura es el pan nuestro de cada día para muchas personas. Pero ¡ojo! Eso no quiere decir que siempre sea un problema.

Verás, no lo digo por fardar pero yo creo que soy una persona con mucho trabajo personal a mis espaldas. Lo sé porque me encanta crecer, aprender y entenderme mejor cada día. Me motiva la satisfacción que da superar etapas y disfrutar mientras lo hago (a veces hasta me paso, siempre olvido parar y disfrutar del proceso y los resultados).

En cambio, y para que veas con claridad lo que quiero decirte, hay momentos de mi vida en los que me sigo sintiendo insegura, muy insegura.

Por supuesto que hay otros en los que me siento la reina del planeta y luego están esos en los que soy consciente de que soy buena pero la  humildad me recuerda que no soy peor que nadie  ni mejor (estos últimos son mis favoritos debido a que la perspectiva del mundo mejora).

Ejemplos de situaciones en las que sentirse insegura

Esta misma semana, sin ir más lejos, me han venido todas las crisis de inseguridad de golpe. Te enumeraré las situaciones que me han producido inseguridad la última semana por si te sientes identificada.

1 . Tengo súper claro cuál es mi nueva meta. Mi nueva meta le da sentido a mi vida y es una meta que desde adolescente ha resonado en el fondo de mí cual Pepito Grillo.

En cambio, esta semana tras quedar con mi amiga Lina, una persona totalmente opuesta a mí, he empezado a dudar. De repente me siento una irresponsable por elegir aventura y curiosidad en lugar de estabilidad, de repente me parece que mi edad es para asentarse ya en un trabajo fijo con una pareja estable, de repente todos han tomado mejores decisiones que yo.

2. Estoy trabajando muy duro en este espacio, El arte de ser imperfecta, cada día le dedico mínimo 3 horas. Algún día me columpio pero la gran mayoría de semanas escribo con frecuencia y preparo mi Newsletter personalizada (en la que te puedes inscribir aquí abajo). Además sigo preparando nuevos retos e intento mantener mi formación y darme a conocer un poquito más.

¡sentirse inferior! ¿a santo de que?Bueno, pues esta semana he decidido que hay mil blogueros mucho más buenos que yo y que no tengo nada que hacer en este mundo. Sentía que no tenía ganas de esforzarme y no sabía por qué. Hasta que en un momento de despiste me pillo pensando que si llevo tres meses y no he conseguido gran cosa es porque no soy lo suficientemente buena, ¡toma ya!

Para los que no tenéis ni idea del mundillo este os diré que en tres meses nadie tiene una plataforma definida y rentabilizada. A no ser que sea un fuera de serie, tenga conocimientos previos, invierta un dineral o tenga una suerte de miedo y escriba un artículo viral en la segunda o tercera semana de vida de un blog, cosa prácticamente imposible. Vamos que, para equipararlo a algo que sea más universal, de repente me ha entrado el bajón porque no he conseguido acabar un grado de cuatro años en uno. Está muy bien planteado, claro que sí.

3. Puede que lo sepas pero por si acaso no. Vivo lejos de mis amigos y familiares a los que echo de menos con frecuencia porque ahora, desde lejos, he descubierto que me encanta cuidar de los que quiero y me quieren. Pues estas semanas he decidido que mis amigas han dejado de quererme porque no estoy ahí para recordarles cómo soy. De repente tampoco soy lo suficientemente interesante e importante para que mis amigas me quieran y me cuiden como lo han hecho siempre incondicionalmente. Hasta cuando no lo he esperado.

4. Estas semanas también he decidido que voy a ser fea. Sí, estoy como una cabra. Nunca me ha importado un rábano la estética, o al menos eso creía yo, pero de repente me rodeo de chicas guapas y yo me convierto en fea. No vaya ser que sea una guapa que no se saca partido porque es una perezosa que además ha elegido sacarle partido a otras facetas de sí misma (todas son igual de validas).

estar triste

Esto ya ha sido la alarma. Que me preocupe estar fea cuando siempre me han preocupado más los interiores, es señal que necesito batería para mi seguridad con urgencia.

5. El otro día mientras pensaba en mi relación con mis compañeros de trabajo, concluí que soy aburrida. También eso.

Ya te digo en dos semanas he puesto mi persona patas arriba y sin poder levantarse, menos mal que ya sé de qué va esto y me río un rato.

Conclusión

Adonde quiero llegar con esta lista infinita de inseguridades en una semana es que da igual cuanto te trabajes, los miedos o la autoestima, siempre van a aparecer de vez en cuando para recordarte que eres humana. Y no, no es un mensaje para hundirte, sólo quiero dejar claro que no pasa nada si en algunas etapas de tu vida te sientes mal.

Trabaja para sentirte mejor pero no dejes de vivir mientras lo haces.

Estoy segura de que Steve Jobs y Gandhi tuvieron momentos de inseguridad. En cambio ellos, según se iban superando aprendieron a no hacerle ni caso a sus cabecitas cuando se ponían pesadas con la comparación y las ideas negativas.

Siempre va a haber etapas de más o menos seguridad en tu vida, el caso es tener las herramientas para aprender de ellas.

Lo bonito es, que con la práctica, cada vez las gestionarás mejor, te reirás de ellas y te darán más información acerca de que te estás diciendo a ti misma para sentirte así.

seguiré escribiendoEste jueves voy a seguir con el tema y, ya que me he puesto a mí misma como ejemplo, te voy a contar que ha hecho que me sintiera tan insegura esta semana y que herramientas utilizo para sentirme mejor (cómo lidiar con la sensación de inferioridad).

Mientras tanto te animo a que me cuentes que te hace sentir insegura a ti, ya sabes que puedes ponerte en contacto conmigo por correo electrónico, comentarios o redes sociales. Aprendamos juntas a  manejar nuestras inseguridades.

 

 

¿Te gusta El arte de ser imperfecta? Suscríbete aquí y recibirás una newsletter personalizada con todas las novedades, privilegios y avances de El arte de ser imperfecta.

¡Nos vemos dentro!

 

*No olvides revisar tu lista de correos no desados para confirmar tu suscripción.