¿Crees que la falta de confianza en uno mismo es importante? ¿Alguna vez te has encontrado a ti misma dudando de tus habilidades? ¿Lo haces constantemente? 

Llevo muchos días escribiendo acerca de varias cosas paralelamente, ya que estos días he tenido muchos frentes abiertos. Pero me he dado cuenta que todos esos frentes tenían en común una cosa. La falta de confianza en mí misma, falta de  autoconfianza.

Por lo tanto, he decidido hacer una lista de las cosas que me han condicionado esta semana a ver si te sientes identificada con algunos.

Lista de cosas que son derivadas de la falta de autoconfianza:

  • Necesito aprobación de un tercero porque sólo con la mía no me vale.
  • Impongo mis opiniones porque creo que si no tienen menos fuerza.
  • Me sobrecargo de trabajo porque no confío en que en otro momento lo haré.
  • Intento controlarlo todo pese a saber que no es posible.
  • No acabo de disfrutar del todo porque estoy pendiente de lo que tengo que hacer después.
  • Ante un grupo de personas que no conozco me cuesta más expresar mi opinión (y a veces ante uno que conozco también).
  • Me cuesta tomar decisiones.
  • estar triste, sentirme abatidaUna vez tomada una decisión, pese haber invertido tiempo en ella, me la replanteo constantemente por si acaso me he equivocado.

Podría alargar esta lista eternamente, pero estos han sido mis momentos de falta de autoconfianza de esta semana. Posiblemente me dejo alguno.

Si te sientes identificada en más de una de las cosas de esta lista, sería interesante que empezáramos a ejercitar la confianza en nosotras mismas.

 

¿Cómo empezamos a ejercitar la autoconfianza?

Reconociéndola

Como dije en el post de la autoestima, todo lo que no es material se trabaja a partir de reconocerlo aceptarlo y dejarlo estar ahí. Así que admitámoslo, nos falta confianza. Por lo menos a mí.

Intentando pillarnos

Vale, está ahí, no pasa nada, pero como puedo empezar a cambiarla. Dándote cuenta de que estás actuando así por la falta de autoconfianza y dejándolo pasar.

Esta semana sin ir más lejos, yo estaba en una acalorada discusión con mi padre, no tenemos las mismas ideas, me pase hasta 3 horas intentando hacerle entender que mi argumento era el bueno, hasta que me di cuenta. ¿Porque necesito yo que él crea en lo que estoy diciendo? Porque si él no cree en ello, si nadie cree en lo que digo, yo empiezo a dudar también de si mi idea es correcta o estoy equivocada. Si yo confío en que he hecho un razonamiento sólido, en que me he informado y en que mi opinión es tan válida como cualquier otra ¿porque dudar?

Replantearme

Una vez me he dado cuenta de que ese era el motivo por el que discutía con mi padre, me replanteo si he buscado la información suficiente en este caso. Si es que sí perfecto, voy a intentar confiar en mí y lo voy a dejar, para que molestarme si él también se ha informado y lo ve de otra manera. Nuestras ideas son igual de válidas. Si hay figuras que desde una parte son circulares y desde otra parte rectangulares, y ambas maneras de verlo definen a una misma figura. ¿Porque yo me voy a quedar con una sola perspectiva? Me gusta más la mía pero mi padre se merece que respete la suya.

Ponerme a prueba

Empecemos con pequeñas cosas, hoy voy a dejar esto a medias porque estoy cansada y me estoy forzando, voy a confiar en que antes del jueves estará hecho porque mi cuerpo mañana tendrá mucha más energía. Porque mi cuerpo se recarga.

Disfrutar

Esta es la clave que nunca le va a faltar a un post mío.  Que no se nos olvide nunca que mientras aprendemos hay que seguir viviendo, como dice este artículo de  Pau de habilidad social, no te quedes en casa quitándole el polvo al diamante porque si te obsesionas no disfrutarás de tenerlo. ¡Que le caiga polvo! ¡Que nuestra autoconfianza de vez en cuando sea baja! No pasa nada, se trata de seguir aprendiendo de todo y no de estancarse aprendiendo una sola cosa.

¿Cuál ha sido tu lista de cosas que de muestran tu falta de autoconfianza de esta semana? Escribe un comentario diciéndome que otras cosas crees que serían útiles para mejorar nuestra autoconfianza. ¡Aprendamos juntas!

¿Te gusta El arte de ser imperfecta? Suscríbete aquí y recibiras una newsletter personalizada semanalmente. No olvides revisar tu lista de correos no desados para confirmar tu suscripción. ¡Nos vemos dentro!